25 04 2008
¡Comienza y recomienza siempre!
No te dejes vencer de la indiferencia:
Sí caíste, levántate y vuelve a empezar.
Sí te equivocaste, párate y recomienza.
Si no logras dominarte, educa tu voluntad y empieza de nuevo.
¡No pierdas los ánimos jamás!
Tal vez, al concluir la lucha, queden cicatrices que serán tu gloria.




este texto tiene mucho de la ética cristiana, del dolor, el sacrificio y la entrega. De niño recitaba una oración que decía “señor: enséñame a ser generoso, a trabajar sin memdida, a compatir sin temos a las heridas, a trabajar sin descanso y a sacrificarme sin esperar mayor recompensa que la de saber que hago tu santa voluntad”
la verdad ya no oro, pero esas palabras me calaron los huesos y sigo soportando muchas cosas con todo el dolor cristiano.
A veces siento que sería importante volver a los orígenes, volver a la formación inicial de la que reniego tanto… pero otras veces me coge la pereza y simplemente sigo viviendo
A veces es duro llevar a la pràctica lo que dice tu entrada… pero eso no le quita la belleza que encierra.
Abrazo.
hola me parece muy bien este escrito espero que sigan asi
y… a que se debe el texo?
en todo caso me ha gustado mucho, sabes, en la forma en que uno se expresa y escribe refleja realmente lo que es.
Si supieras como me encanta leer lo que escribes, como te expresas. Eres una persana super interesante
hola,
gracias por pasate
la soledad digital es dificil de soportar
un beso
hola isabel, perdona tenerte tan olvidada y no escribirte, hoy me traen mi pc a la casa y espero poder hacerlo mas seguido, no estoy de acuerdo con el primer comentario, me parece que ser positivo no tiene que ser etica cristiana pero bueno, que viva la subjetividad y la diferencia de ideas.
me parece muy bello este escrito da animos para no rendirse, no abandonar la lucha como dicen por ahi asi que lo enlazare pronto en mi espeis el cual espero que visites y comentes algun dia.
gracias por refrescar el dia con animos.
“Tal vez, al concluir la lucha, queden cicatrices que serán tu gloria.”
Ésto es ese tipo de cosas que de tan hermosas uno no querra olvidar, y que le hubiera gustado ser uno el que las hubiera dicho.